LA NUEVA CANCION

Atahualpa Yupanqui., El Arriero








En las arenas bailan los remolinos,
el sol juega en el brillo del pedregal,
y prendido a la magia de los caminos,
el arriero va, el arriero va.

Es bandera de niebla su poncho al viento,
lo saludan las flautas del pajonal,
y animando la tropa par esos cerros,
el arriero va, el arriero va.

Las penas y las vaquitas
se van par la misma senda.
Las penas son de nosotros,
las vaquitas son ajenas.

Un degüello de soles muestra la tarde,
se han dormido las luces del pedregal,
y animando la tropa, dale que dale,
el arriero va, el arriero va.
Amalaya la noche traiga un recuerdo
que haga menos peso mi soledad.
Como sombra en la sombra por esos cerros,
el arriero va, el arriero va.


1:00 (one minute- El Arriero)


Chico Buarque de Holanda
Construcao


Construction

He made love as if it were the last time
Kissed his woman as if she were the last one
And each child as if they were the only ones
And he crossed the street with his shy step
He climbed the construction site as if he were a machine
He built in the landing four solid walls
Brick by brick in a magical design
His eyes dulled by the concrete and tears
He sat down to rest as though it were Saturday
He ate beans and rice as though he were a prince
Then drank and sobbed as though he were a castaway
He danced and laughed as if he were listening to music
And he stumbled in the sky as though he were a drunk
And he floated in the air as though he were a bird
And he finished on the ground in a messy heap
He agonized in the middle of the public sidewalk
He died going the wrong way interrupting the traffic

He made love that time as if he were the best
He kissed his woman as if she were the only one
And each child as if they were the prodigy
And he crossed the street with his drunken step
He climbed the construction site as if it were solid
He built in the landing four magical walls
Brick by brick in a logical design
His eyes dulled by the concrete and traffic
He sat down to rest as though he were a prince
He ate beans and rice as if it were the best
He drank and sobbed as if he were a machine
He danced and laughed as if he were the next one
And he stumbled in the sky as though listening to music
And he floated in the air as if it were Saturday
And finished on the ground in a shy heap
He agonized in the middle of the castaway sidewalk
He died going the wrong way interrupting the public

He made love that time as if he were a machine
He kissed his woman as if it were logical
He built in the landing four flaccid walls
He sat down to rest as if he were a bird
And he floated in the air as if he were a prince
And finished on the ground in a drunken heap
He died going the wrong way interrupting Saturday

For this bread to eat, for this ground to sleep
The birth certificate and the license to smile
For letting me breathe, for letting me exist
God shall reward you
For the free liquor that we all have to swallow
For the smoke and the misfortune, that we all have to cough
For the hanging scaffold from which we all have to fall
God shall reward you
For the moaning woman to praise us and spit at us
And for the flies to kiss us and cover us
And for the final peace that in the end will redeem us
God shall reward you

Construção

Amou daquela vez como se fosse a última
Beijou sua mulher como se fosse a última
E cada filho seu como se fosse o único
E atravessou a rua com seu passo tímido
Subiu a construção como se fosse máquina
Ergueu no patamar quatro paredes sólidas
Tijolo com tijolo num desenho mágico
Seus olhos embotados de cimento e lágrima
Sentou pra descansar como se fosse sábado
Comeu feijão com arroz como se fosse um príncipe
Bebeu e soluçou como se fosse um náufrago
Dançou e gargalhou como se ouvisse música
E tropeçou no céu como se fosse um bêbado
E flutuou no ar como se fosse um pássaro
E se acabou no chão feito um pacote flácido
Agonizou no meio do passeio público
Morreu na contramão atrapalhando o tráfego

Amou daquela vez como se fosse o último
Beijou sua mulher como se fosse a única
E cada filho como se fosse o pródigo
E atravessou a rua com seu passo bêbado
Subiu a construção como se fosse sólido
Ergueu no patamar quatro paredes mágicas
Tijolo com tijolo num desenho lógico
Seus olhos embotados de cimento e tráfego
Sentou pra descansar como se fosse um príncipe
Comeu feijão com arroz como se fosse o máximo
Bebeu e soluçou como se fosse máquina
Dançou e gargalhou como se fosse o próximo
E tropeçou no céu como se ouvisse música
E flutuou no ar como se fosse sábado
E se acabou no chão feito um pacote tímido
Agonizou no meio do passeio náufrago
Morreu na contramão atrapalhando o público

Amou daquela vez como se fosse máquina
Beijou sua mulher como se fosse lógico
Ergueu no patamar quatro paredes flácidas
Sentou pra descansar como se fosse um pássaro
E flutuou no ar como se fosse um príncipe
E se acabou no chão feito um pacote bêbado
Morreu na contra-mão atrapalhando o sábado

Por esse pão pra comer, por esse chão prá dormir
A certidão pra nascer e a concessão pra sorrir
Por me deixar respirar, por me deixar existir,
Deus lhe pague
Pela cachaça de graça que a gente tem que engolir
Pela fumaça e a desgraça, que a gente tem que tossir
Pelos andaimes pingentes que a gente tem que cair,
Deus lhe pague
Pela mulher carpideira pra nos louvar e cuspir
E pelas moscas bicheiras a nos beijar e cobrir
E pela paz derradeira que enfim vai nos redimir,
Deus lhe pague
Copyright:
Writer(s): Francisco Buarque de Hollanda




Victor Jara, “Manifesto” (Chile)

Yo no canto por cantar

ni por tener buena voz

canto porque la guitarra

tiene sentido y razón,

tiene corazón de tierra

y alas de palomita,

es como el agua bendita

santigua glorias y penas,
aqui se encajo mi canto
como dijera Violeta
guitarra trabajadora
con olor a primavera.



Amparo Ochoa, “El Barzón” (México)



Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, “El Barzón”


Quilapayún, “Por Vietnam” 



Victor Jara, “El derecho de vivir en paz” (Chile)


“LA MAZA”

SILVIO RODRíGUEZ

Si no creyera en la locura 
de la garganta del sinsonte 
si no creyera que en el monte 
se esconde el trino y la pavura 

si no creyera en la balanza 
en la razón del equilibrio 
si no creyera en el delirio 
si no creyera en la esperanza 

si no creyera en lo que agencio 
si no creyera en mi camino 
si no creyera en mi sonido 
si no creyera en mi silencio 

qué cosa fuera 
qué cosa fuera la maza sin cantera 
un amasijo hecho de cuerdas y tendones 
un revoltijo de carne con madera 
un instrumento sin mejores resplandores 
que lucecitas montadas para escena 

qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera 
qué cosa fuera la maza sin cantera 

un testaferro del traidor de los aplausos 
un servidor de pasado en copa nueva 
un eternizador de dioses del ocaso 
júbilo hervido con trapo y lentejuela 

qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera 
qué cosa fuera la maza sin cantera 

si no creyera en lo más duro 
si no creyera en el deseo 
si no creyera en lo que creo 
si no creyera en algo puro 

si no creyera en cada herida 
si no creyera en la que ronde 
si no creyera en lo que esconde 
hacerse hermano de la vida 

si no creyera en quien me escucha 
si no creyera en lo que duele 
si no creyera en lo que quede 
si no creyera en lo que lucha 

qué cosa fuera 
qué cosa fuera la maza sin cantera 
un amasijo hecho de cuerdas y tendones 
un revoltijo de carne con madera 
un instrumento sin mejores resplandores 
que lucecitas montadas para escena 

qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera 
qué cosa fuera la maza sin cantera 

un testaferro del traidor de los aplausos 
un servidor de pasado en copa nueva 
un eternizador de dioses del ocaso 
júbilo hervido con trapo y lentejuela 

qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera 
qué cosa fuera la maza sin cantera 

From some random website:

En una entrevista concedida a la revista “La bicicleta” en 1984, Silvio Rodríguez vino a aclarar todo esto al ser preguntado por el significado de La maza:

-“La maza” es un poco la razón de ser artista, de su compromiso, que no se deja seducir por los artificios y superficialidades que suelen acompañar a algunas manifestaciones escénicas…

-¿La cantera es el pueblo?
-La cantera es donde se sacan los cantos, la maza es con que se golpea. Si no hubiera una cantera de donde sacar un producto, algo, para qué serviría la maza.

-Es decir que tú sacas tu canto de las vivencias del pueblo o podría ser que la maza es la que moldea el mármol, es decir, que el cantor moldea la conciencia del pueblo…
-No no se me había ocurrido. Es al revés, lo primero.

Violeta Parra “Maldigo del alto cielo” [Violeta se fue a los cielos]



Mercedes Sosa, la canción latinoamericana





“Gracias a la vida” (de Violeta Parra)

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abedecedario
Con él las palabras que pienso y declaro
Madre amigo hermano y luz alumbrando,
La ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos,
Playas y desiertos montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio. 

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano,
Cuando miro al bueno tan lejos del malo,
Cuando miro al fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto,
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es el mismo canto

Y el canto de todos que es mi propio canto.

Gracias a la vida
Gracias a la vida
Gracias a la vida
Gracias a la vida.


Mercedes Sosa en Casa de las Americas (Cuba). Final words by Silvio Rodriguez (Short documentary)

Quizá la había visto antes en Cuba, pero siempre me ha parecido que conocí a Mercedes Sosa en el estadio de béisbol de Santiago de los Caballeros, en la República Dominicana, una noche de diciembre de 1974. Ella se incorporaba a “7 días con el pueblo”, un festival de canción comprometida que se venía celebrando desde hacía dos o tres jornadas. Aquella noche las luces del estadio parecían romper la oscuridad y el pueblo reclamaba a sus cantores.

En el pequeño espacio en que nos apretábamos los que esperábamos turno, me las arreglé para ubicarme al lado de ella, presentarme y decirle lo que la admiraba. Por último, azorado de mi propia locuacidad, tuve la mala pata de brindarle un trago, que rechazó arrugando la nariz. Mal comienzo, me dije.

La recuerdo otra noche, también recién llegada, en este caso a Cuba, para más señas en Casa de las Américas, ella junto a nuestra amiga común, Haydee Santamaría. Fuimos un grupito de cantores a recibirla, a gozar del privilegio de tenerla cerca por un rato. Por entonces la acompañaba un asombroso guitarrista que llamaba Pepeto, el que lamentablemente no mucho después falleció. Entre Mercedes y Pepeto, más que conjunción, había un estado de gracia.

La recuerdo también en Managua, en un Festival por la paz. Estaban Alí Primera, Chico Buarque, Isabel Parra, Daniel Viglietti, los hermanos Mejía Godoy y muchos más. Pocas veces como aquel día tuve un flujo de comunicación tan intenso con Mercedes. Fue algo extra verbal, una empatía poderosa que ocurrió entre ella y yo. Alguien que pasaba nos hizo un par de fotos que recogen un poco el momento. Siempre que las veo me estremezco.

A principios de los años 80 me designaron para presentarla en Varadero, en uno de los dos festivales de la canción que dirigió la Nueva Trova. Y a mí, que tanto me corto en esos lances y que salgo sin guión, se me ocurrió decir que se trataba de alguien cuyo nombre era oro en la historia de la canción latinoamericana… Me acuerdo que mientras la ovacionaban yo me bajé de allí con la sensación de haber dicho una estupidez, por comparar a Mercedes con el también llamado vil metal.

Hoy, con el dolor de la pérdida presente, lejos de aquel agitado Varadero, me doy cuenta de que dije lo correcto. Mercedes -como Yupanqui y Violeta- es oro sustancial de las raíces de Los Andes, tesoro de nuestro patrimonio sin tiempo.

Bienaventurada es Mercedes Sosa

Silvio Rodríguez Domínguez


Inti-Illimani “Canción de la propiedad social y privada”


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